
Menudos minutos finales, casi morimos de un infarto mis amigos y yo, con lo argentinos presionando al máximo. Que jodios, como nos han logrado acojonar.
Esperemos y, desde aquí, les mando toda la suerte del mundo a estos chicos, para que derroten a Grecia y se traigan el oro para España, que para algo que podemos ganar, tendremos que celebrarlo. El próximo domingo, todos a animar a la selección y a conseguir el mundial.
En otro orden de cosas, más habituales por estos lares, la crítica de la mediática Alatriste, que al final ni es tan buena ni es tan mala, sólo es una gran película a la española, que recuerda más a La edad de la inociencia que a Braveheart. Eso sí, id a verla, que un taquillazo en casa nunca viene mal.
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